Antes de ser una finca de celebraciones, El Roalet era nuestra casa familiar.
Un lugar construido en 2001 por nuestros padres que con los años fue transformándose poco a poco en el jardín que hoy conocemos.
Un espacio que empezó siendo hogar, después lugar de encuentros, y que con el tiempo terminó convirtiéndose en algo mucho más grande de lo que imaginábamos.
2001
2010
En 2010 Mavi se casó aquí, en el jardín de casa.
Aquella boda fue el primer momento en el que entendimos que aquel lugar tenía algo especial.
Ya organizábamos reuniones, fiestas y encuentros con amigos y familia, y siempre se nos había dado bien ese “tali cualeo” de montar celebraciones y cuidar cada detalle.
Así empezó a surgir la idea.
Si aquel jardín podía reunir a tantas personas y crear momentos tan bonitos… quizá también podía convertirse en un proyecto.
En junio de 2015 inauguramos oficialmente la finca.
No fue fácil.
La inversión fue enorme, las instalaciones todavía estaban incompletas y el equipo estaba empezando a formarse.
El sector tampoco lo puso sencillo.
Nadie daba un duro por las hermanas Muñoz.
Pero nosotras sí.
Y seguimos adelante.
2015
2019
Nos asociamos con un catering y construimos la carpa que terminó posicionando El Roalet como una de las fincas de referencia en Elche.
2020 iba a ser nuestro gran año.
La campaña estaba completamente llena, todo parecía empezar a encajar.
Y entonces llegó el COVID.
Pero las bodas seguían existiendo.
Las parejas seguían soñando con su día.
Y nosotras decidimos acompañarlas en todo ese proceso.
Recolocamos fechas, devolvimos el dinero a quienes no pudieron seguir adelante por motivos económicos y, sobre todo, hicimos algo que no estaba en ningún contrato:
escuchar, apoyar y sostener emocionalmente a muchas parejas que estaban viviendo un momento muy difícil.
Mientras tanto, en casa seguían pasando cosas.
Cuatro niños.
Oposiciones para conseguir nuestras plazas como funcionarias en la Universidad de Elche.
Y una finca que necesitaba seguir adelante.
2020
2021
En 2022 celebramos 42 bodas en la finca.
A partir de ahí las campañas empezaron a estabilizarse.
El trabajo que habíamos hecho durante años —y especialmente durante el COVID— empezó a dar sus frutos.
Muchas parejas que habían vivido aquella etapa con nosotras siguieron hablando del Roalet con cariño.
Y eso fue lo que realmente consolidó el proyecto.
Hoy, 2026
Después de muchos años compaginando el Roalet con nuestro trabajo en la Universidad, hemos decidido dar el paso definitivo.
Dejarlo todo para dedicar nuestra energía completamente a este proyecto.
Ahora el Roalet entra en una nueva etapa.
Seguiremos celebrando bodas, pero también queremos abrir el jardín a nuevas experiencias, encuentros y eventos que conecten con una forma de vivir más consciente y más tranquila.
El Roalet nació como una casa familiar.
Después se convirtió en un jardín donde celebrar bodas.
Hoy es un espacio que sigue evolucionando, creciendo con cada historia que sucede aquí.
Y sentimos que esto…
solo acaba de empezar.
continuará ...
El Roalet no nació de un plan de negocio.
Nació de una familia, de un jardín y de muchas ganas de crear algo propio.
Ana y Mavi no gestionan eventos.
Acompañan procesos.
Desde la primera conversación hasta el último detalle, el acompañamiento es cercano, consciente y profesional.
Un solo interlocutor.
Un método claro.
Una experiencia cuidada de principio a fin.
Finca para eventos corporativos y sociales en Elche.